Testigos de la Fe

testigos feNo se me ocurren mejores palabras que las del Hno. Superior General, Emili Turú, en su documento Brasas ardientes, testigos de la fe para ilustrar las beatificaciones de hermanos y laicos maristas que tendrán lugar en Tarragona el próximo 13 de octubre.

“No resulta fácil encontrar las razones por las que nuestros mártires fueron asesinados, dada la complejidad del momento histórico en el que vivían. Pero es extremamente fácil, en cambio, adivinar los motivos por los que ellos  dieron generosamente su vida. Discípulos de Jesús, que había dicho: Nadie me quita la vida, sino que la doy por mi  propia voluntad (Jn 10,18), ellos habían entregado su vida mucho antes de que les fuera arrebatada. Su muerte no  fue más que un acto de continuidad con una vida generosamente ofrecida día tras día.”

“Nuestros mártires pagaron un alto precio por ser fieles a sus compromisos.
También ellos nos estimulan a dar nuestra vida, y a ser testigos de la experiencia de Dios y del maravilloso don de la comunidad. Humildemente, discretamente, daremos nuestra contribución a modelar esa Iglesia de rostro mariano con la que soñamos.
Que cada uno de nosotros pueda decir, retomando las palabras de Tonino Bello:
Orad por mí, de manera que si de veras ser cristiano fuese un delito, se me encuentre con tantas evidencias, que no haya ningún abogado dispuesto a defenderme. Y entonces, finalmente, compareceré ante los jueces como reo confeso del delito de seguir a Cristo, con todos los agravantes de una reincidencia genérica y específica. Así obtendré la anhelada condena. A muerte. Mejor dicho, a vida.”

Celebremos y agradezcamos a los Hermanos Maristas toda una vida dedicada a los demás, a la educación y especialmente a los niños y al Evangelio, incluso hasta la muerte.

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